TRASLADO EFECTUADO.

Para los que me interrogáis, deciros que me he trasladado y por tanto no seguiré escribiendo aquí. El nuevo blog -que contiene también las entradas de este mismo-, es éste:

http://www.en-busca-y-captura.blogspot.com/

Como siempre, público para quien quiera disfrutarlo, odiarlo, amarlo, criticarlo y todo lo que se le ocurra.

jueves, 8 de abril de 2010

El dia de después

Se levanta por la mañana. Le duele un poco la cabeza y su pelo ha sido capaz de reproducir todos los nudos habidos y por haber. Rememora la noche pasada, mientras despues de tomarse su cola cao con ligeras nauseas, se dirige a la ducha. Realmente fue una buena noche, recuerda debajo del chorro caliente de agua de la ducha. Sí, realmente buena. No puede evitar sonreír. Lo recuerda a él. A él tumbado en su cama, sus juegos, sus flirteos... Y ése beso. Y el siguiente, y el siguiente... Recuerda como se va perdiendo entre sábanas, besos y caricias... Sale de la ducha. Está feliz. Nada puede arruinarle el momento, ¿o sí?

Ella lo ve simple. Dos amigos, alcohol y atraccion mutua. Nada puede fallar, la amistad es duradera, se abre paso entre todo. Pero nuestra historia se compone de capitulos con más actores, capitulos en los que se habla de nosotros pero no aparecemos, capitulos que nos perdemos haciendo que nuestra propia historia nos parezca absurda y estupida. Solo quien tenga conocimiento de todos esos actores principales, secundarios,... podra comprender del todo el por qué de nuestra historia ¡quien pudiera hacerlo!

Por eso, mientras antes a Ela le parecía sencillo ahora le parece un rompecabezas sin solución. Pero alguien tiene la llave de la solución. Quizás una amiga dispuesta a indagar, u otra dispuesta a aconsejarla, y el que seguro la tiene es él. Él, que según Ela está echando por la borda años de amistad por lo que fue simplemente una noche de diversión. Pero Ela ignora lo que él piensa. Lo que él siente. Y lo que lo lleva a actuar así.

Los chicos han supuesto el mayor misterio para las mujeres desde que nos dio por bajar de los árboles y comenzar a andar. Eso es algo que siempre ha sido así y siempre será. Y eso nos frustra, como le pasa a ella ahora.

El silencio de él la atormenta. La situación la agota. Está cansada de luchar por no sabe que causa, cansada de pensar qué capítulo es el que se ha perdido, o qué fue lo que pasó que estuvo mal. Otro día se va, y con él las ganas de Ela de seguir luchando... ¿o no? Porque quizás hoy la batalla no haya ido bien, quizás no haya conseguido avanzar entre las líneas enemigas hasta lograr acercarse a la mente de él. Pero mañana amanecerá, otro día con nuevas esperanzas y fuerzas renovadas.

Y aunque ahora; agotada, furiosa y frustrada, Ela no quiere admitirlo, en el fondo de su corazón sabe algo. Sabe que al igual que el sol surgirá de nuevo mañana, el lazo que los une a él y ella, también lo hará.

El dia de después

Se levanta por la mañana. Le duele un poco la cabeza y su pelo ha sido capaz de reproducir todos los nudos habidos y por haber. Rememora la noche pasada, mientras despues de tomarse su cola cao con ligeras nauseas, se dirige a la ducha. Realmente fue una buena noche, recuerda debajo del chorro caliente de agua de la ducha. Sí, realmente buena. No puede evitar sonreír. Lo recuerda a él. A él tumbado en su cama, sus juegos, sus flirteos... Y ése beso. Y el siguiente, y el siguiente... Recuerda como se va perdiendo entre sábanas, besos y caricias... Sale de la ducha. Está feliz. Nada puede arruinarle el momento, ¿o sí?

Ella lo ve simple. Dos amigos, alcohol y atraccion mutua. Nada puede fallar, la amistad es duradera, se abre paso entre todo. Pero nuestra historia se compone de capitulos con más actores, capitulos en los que se habla de nosotros pero no aparecemos, capitulos que nos perdemos haciendo que nuestra propia historia nos parezca absurda y estupida. Solo quien tenga conocimiento de todos esos actores principales, secundarios,... podra comprender del todo el por qué de nuestra historia ¡quien pudiera hacerlo!

Por eso, mientras antes a Ela le parecía sencillo ahora le parece un rompecabezas sin solución. Pero alguien tiene la llave de la solución. Quizás una amiga dispuesta a indagar, u otra dispuesta a aconsejarla, y el que seguro la tiene es él. Él, que según Ela está echando por la borda años de amistad por lo que fue simplemente una noche de diversión. Pero Ela ignora lo que él piensa. Lo que él siente. Y lo que lo lleva a actuar así.

Los chicos han supuesto el mayor misterio para las mujeres desde que nos dio por bajar de los árboles y comenzar a andar. Eso es algo que siempre ha sido así y siempre será. Y eso nos frustra, como le pasa a ella ahora.

El silencio de él la atormenta. La situación la agota. Está cansada de luchar por no sabe que causa, cansada de pensar qué capítulo es el que se ha perdido, o qué fue lo que pasó que estuvo mal. Otro día se va, y con él las ganas de Ela de seguir luchando... ¿o no? Porque quizás hoy la batalla no haya ido bien, quizás no haya conseguido avanzar entre las líneas enemigas hasta lograr acercarse a la mente de él. Pero mañana amanecerá, otro día con nuevas esperanzas y fuerzas renovadas.

Y aunque ahora; agotada, furiosa y frustrada, Ela no quiere admitirlo, en el fondo de su corazón sabe algo. Sabe que al igual que el sol surgirá de nuevo mañana, el lazo que los une a él y ella, también lo hará.