TRASLADO EFECTUADO.

Para los que me interrogáis, deciros que me he trasladado y por tanto no seguiré escribiendo aquí. El nuevo blog -que contiene también las entradas de este mismo-, es éste:

http://www.en-busca-y-captura.blogspot.com/

Como siempre, público para quien quiera disfrutarlo, odiarlo, amarlo, criticarlo y todo lo que se le ocurra.

miércoles, 21 de abril de 2010

y él dijo: hoy quiero esa barbie

Nos falta la caja, el plástico de delante; y esos alambres que les ponían (y seguirán poniéndoselos) en los tobillos, las muñecas y alrededor del cuello y la cintura para tenerlas bien sujetas. Sí, es lo que nos falta para ser barbies.

Todas expuestas como en un gran supermercado esperando a que venga el niño caprichoso a comprarte. Y te compra. Te compra con halagos, miradas y sonrisas. Y te dice que dentro de poco estaréis juntos. Que pronto jugará contigo. Pero que de momento tiene que jugar con otra. Y tú esperas, olvidada en el baúl a que él se canse de esa otra. Y por fin llega el día. Pero... No. Parece ser que la otra tiene ahora un nuevo accesorio, un nuevo vestido, un nuevo descapotable a juego. Vamos, que viendo que iba a irse a jugar con otra, por fin ha cedido y está dispuesta a arrodillarse delante suyo y bajar con sus besos más allá del ombligo de él, o ha descubierto que de repente no le parece tan malo agacharse a recoger cosas delante de la cam...

La cuestión es que tú no llegas siquiera a salir del baúl. Y te resignas. Y cuando ya te has resignado, ¡zas! Algo ocurre y él deja de jugar con ella. Busca en su agenda de teléfonos, y te encuentra a ti, muñeca inocente, en su baúl...

Y hoy me queda la duda de si Áfrika, recien sacada del baúl, jugará con él. Dice que hablará con él, y yo le pregunto:

-Ya... hablar del tipo: hablo con él como amigos por el msn pero ya está, o... ¿oye vámonos a hablar a esa calle sentados en un banco durante la noche?

Porque la diferencia es brutal. En los dos casos va a haber lenguaje, solo que de diferente tipo... Áfrika se ríe. Tanto Ela, como Áfrika, como yo, sabemos que Áfrika, en el fondo, ya lo ha decidido, jugará con el niño si él quiere... ¿o no?

Bueno, tiempo al tiempo. Ya se verá. Como le decía a Ela, en esta situación yo veo tres posibilidades: Líate con él y carpe diem, vive la vida. O ni lo toques, no te merece, te ha tratado como una mierda. O... Juega. Juega a que realmente quieres algo, juega a que lo vas a llevar al séptimo cielo y cuando la cosa empiece a calentarse... Chao. Dile adiós y déjale con cara de gilipoyas. Enséñale que barbies hay muchas, pero mujeres no tantas. Acaba de perder a una.

Yo tengo claro porque opción optaría. Supongo que soy una una mujer mala y cabrona (¡gracias!), es todo un halago. Pero yo no soy Áfrika. Y ella tiene que elegir, y elija lo que elija hacer, haya o no haya kens por medio, si la hacen daño, si no se lo hacen y acaba casándose... siempre me tendrá aquí. Es lo que tienen las hermanas y barbies. La unión siempre hace la fuerza... ¿Por qué os creíais si no que había tantas barbies y tan pocos kens?

y él dijo: hoy quiero esa barbie

Nos falta la caja, el plástico de delante; y esos alambres que les ponían (y seguirán poniéndoselos) en los tobillos, las muñecas y alrededor del cuello y la cintura para tenerlas bien sujetas. Sí, es lo que nos falta para ser barbies.

Todas expuestas como en un gran supermercado esperando a que venga el niño caprichoso a comprarte. Y te compra. Te compra con halagos, miradas y sonrisas. Y te dice que dentro de poco estaréis juntos. Que pronto jugará contigo. Pero que de momento tiene que jugar con otra. Y tú esperas, olvidada en el baúl a que él se canse de esa otra. Y por fin llega el día. Pero... No. Parece ser que la otra tiene ahora un nuevo accesorio, un nuevo vestido, un nuevo descapotable a juego. Vamos, que viendo que iba a irse a jugar con otra, por fin ha cedido y está dispuesta a arrodillarse delante suyo y bajar con sus besos más allá del ombligo de él, o ha descubierto que de repente no le parece tan malo agacharse a recoger cosas delante de la cam...

La cuestión es que tú no llegas siquiera a salir del baúl. Y te resignas. Y cuando ya te has resignado, ¡zas! Algo ocurre y él deja de jugar con ella. Busca en su agenda de teléfonos, y te encuentra a ti, muñeca inocente, en su baúl...

Y hoy me queda la duda de si Áfrika, recien sacada del baúl, jugará con él. Dice que hablará con él, y yo le pregunto:

-Ya... hablar del tipo: hablo con él como amigos por el msn pero ya está, o... ¿oye vámonos a hablar a esa calle sentados en un banco durante la noche?

Porque la diferencia es brutal. En los dos casos va a haber lenguaje, solo que de diferente tipo... Áfrika se ríe. Tanto Ela, como Áfrika, como yo, sabemos que Áfrika, en el fondo, ya lo ha decidido, jugará con el niño si él quiere... ¿o no?

Bueno, tiempo al tiempo. Ya se verá. Como le decía a Ela, en esta situación yo veo tres posibilidades: Líate con él y carpe diem, vive la vida. O ni lo toques, no te merece, te ha tratado como una mierda. O... Juega. Juega a que realmente quieres algo, juega a que lo vas a llevar al séptimo cielo y cuando la cosa empiece a calentarse... Chao. Dile adiós y déjale con cara de gilipoyas. Enséñale que barbies hay muchas, pero mujeres no tantas. Acaba de perder a una.

Yo tengo claro porque opción optaría. Supongo que soy una una mujer mala y cabrona (¡gracias!), es todo un halago. Pero yo no soy Áfrika. Y ella tiene que elegir, y elija lo que elija hacer, haya o no haya kens por medio, si la hacen daño, si no se lo hacen y acaba casándose... siempre me tendrá aquí. Es lo que tienen las hermanas y barbies. La unión siempre hace la fuerza... ¿Por qué os creíais si no que había tantas barbies y tan pocos kens?